Papudo: Historia
En mayo de 1536, anticipándose un mes a Diego de Almagro y sus huestes, el español Alonso Quintero desembarcó en la playa de Papudo, ocupada por indígenas changos (o camanchangos), liderados por el cacique Carande (Cara grande). Este se caracterizaba por tener una doble barbilla o papada, rasgo que motivó a los españoles a designar el lugar como puerto del Papudo. La agrupación indígena liderada por Carande no era el pueblo de mayor importancia en el pequeño valle, sino que solo fue el primer grupo de nativos que encontró Quintero.
Dos acontecimientos destacan en el siglo XVI en Papudo el embarque furtivo de García Hurtado de Mendoza en 1561, en dirección a Perú y el desembarco de sir Francis Drake, en 1578. La estadía del corsario en la caleta originó la leyenda del tesoro de la Quebrada del Francés y de la Cueva del Pirata ubicada en los acantilados costeros.
A principios del siglo XVII el sector de Papudo y las tierras aledañas pertenecían a Isabel Osorio de Cáceres, quien falleció el 6 de agosto de 1620. Las tierras (estancia Pullalli o Pullally) pasaron a manos de su hijo Diego Bravo de Saravia, quien hizo dejación en su hermano Jerónimo, y al morir este en 1646 la encomienda pasó a manos de su único hijo varón, el general Francisco Bravo de Saravia y Ovalle. Este nieto de Isabel Osorio se convirtió en el primer marqués de la Pica, título creado en 1684 (abolido por las reformas republicanas de Bernardo O'Higgins, continúa vigente en España). El heredero del título debía ser su hijo Jerónimo Bravo de Saravia y Henestroza, pero este murió en Perú en 1685, antes que su padre, fallecido en 1703. La hermana de Jerónimo, Agustina, se había casado con Fernando Francisco de Irarrázaval Zapata, sucesor de las encomiendas de Rapel y Pocoa, quien murió en 1690, y heredó estas dos encomiendas el hijo de ambos, Antonio Bravo de Saravia Irarrázaval, quien, por orden del primer marqués usaba el apellido materno Irarrázaval antepuesto. Antonio se casó en 1699 Marcela María Norberta Bravo de Saravia, heredera del marquesado de Pica.Fue así como Antonio Irarrázaval (Yrarrázaval) gozó de la tercera vida de la encomienda del marqués y él mismo fundó mayorazgo, el 2 de octubre de 1728, sobre las estancias de Pullally e Illapel. Desde entonces se vinculó por generaciones a los Irarrázaval a la gran hacienda Pullaly y las playas del Papudo de la época de la Conquista.
El historiador Milton Godoy Orellana recopiló una descripción del Papudo colonial escrita por Alcedo que dice: "... una pequeña ensenada recogida frecuentada por embarcaciones peruanas para cargar sebo, cordobanes y jarcias de los pueblos de Chuapa y La Ligua, por la preferencia que dan a los cáñamos de este valle, y es lo mejor que se fabrica en todo el reino." El cronista español del siglo XVII Diego de Rosales escribió que en 1659 se hundió el barco Nuestra Señora La Antigua, "nave que fue empujada por los vientos del sudoeste hacia los peñascos de la costa, destruyéndose completamente" y Godoy realizó una investigación en torno a este hecho, que permitió identificar un antiguo naufragio en punta Pite que no estaba registrado en los mapas de la Armada de Chile. …