Cepitá: Historia
El municipio de Cepitá fue fundado el 18 de noviembre de 1751 por Antonio Ortiz, Juan Manosalva y el cura José Pages, con el nombre de Nuestra Señora del Rosario de Cepitá.
La primera vez en que los habitantes de la antigua encomienda del capitán Ortún Velasco se plantearon la conveniencia de erigirse en parroquia fue en 1749, después de haber recibido la visita pastoral del arzobispo Pedro Felipe de Azúa.
Hasta entonces habían gozado del rango de viceparroquia subordinada a la villa de San Gil. Otorgaron poder a Juan Manos Alvas el 24 de julio de 1750, el cual le fue luego traspasado a Miguel Calderón, quien adelantó ante la Curia santafereña las diligencias que se le habían encomendado.
Sin embargo, como el proyecto parroquial de Cepitá implicaba la segregación de feligreses y territorio de las parroquias de San Gil, Girón, Guaca, Tequia y Mogotes, sus promotores debieron afrontar fuerte oposición de los curas afectados, pero muy particularmente del de San Gil, el influyente e ilustrado doctor Basilio Vicente de Oviedo.
Debido a ello, de no haber sido por la inusual, directa y personal intervención del virrey don José Alfonso Pizarro, el proyecto parroquial de Cepitá seguramente se hubiese ido a pique. Pero gracias a la influencia que sobre el virrey ejercía el misionero jesuita José Pagés, aquel intervino ante el arzobispo, quien desatendiendo los reclamos de los curas afectados y de su propio promotor fiscal aprobó la erección de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Cepitá el 7 de noviembre de 1751, lo cual se efectuó el 18 de noviembre de ese año.