Hualahuises: Historia
=== Fundación ===
En el siglo XVII, los gualagüises participaban como aliados de españoles en la captura de otros indígenas, pero tras un conflicto interno se rebelaron y asesinaron a sus antiguos jefes. Años después, llevaron a cabo ataques contra poblaciones españolas, lo que provocó represalias militares y la ejecución de varios de ellos.
Finalmente, en 1656 se firmó un acuerdo de paz con el capitán indígena Martín Hualahuís, quien fue llevado a Monterrey, perdonado y agasajado por el gobernador Martín de Zavala, estableciéndose como jefe de su pueblo bajo la protección virreinal. La comunidad fue reconocida como pueblo de indios y convertida en misión. Esta es considerada como la fundación de facto del pueblo de San Cristóbal de los Gualagüises, aunque no hubo un acta oficial ni se trató de una "fundación" española en sentido estricto.
En 1685, una visita del gobernador encontró a más de 60 indígenas congregados, una iglesia de jacal y un sistema rudimentario de organización agrícola. El capitán Sebastián de Villegas Cumplido, uno de los primeros españoles en establecerse en la región, entabló inicialmente relaciones favorables con los indígenas, llegando incluso a dotarlos de campanas e imágenes religiosas.
No obstante, aunque legalmente los españoles no podían asentarse en pueblos de indios, la ley se ignoró, permitiendo la entrada de familias. Por ello, los gobernadores indígenas como Nicolás Vázquez (1702) y Diego González (1706 y 1711) interpusieron denuncias formales contra la ocupación de sus tierras, la apropiación de recursos y la usurpación del poder político en el pueblo por parte de Villegas y otros españoles.
En 1713, fray Francisco Llavero, presidente de la misión, retomó la defensa de los territorios gualagüises, solicitando formalmente al Juzgado Privativo de Tierras y Aguas la medición de cinco mil varas de terreno, lo que desató enfrentamientos legales con los vecinos de la villa de San Felipe de Linares. Afortunadamente, la Real Audiencia de México, en un fallo de 1715, ratificó a San Cristóbal como pueblo de indios.
En marzo de 1828, el Congreso de Nuevo León otorgó al pueblo de San Cristóbal de Gualagüises el título de villa. Posteriormente, el 4 de octubre de 1857 fue decretado como municipio del estado, definiendo su estatus jurídico-administrativo actual.
En 1908, sufrió una redistribución: parte de su jurisdicción pasó a Linares, dejando a Hualahuises completamente rodeado por Linares, lo que lo convierte en un enclave inusual y le ha valido el apodo de "el Vaticano de Nuevo León".