Municipio de El Limón: Historia
Fue paraje de la vieja cordillera de Zapotlán o Autlán. La hacienda del Limón viejo es muy antigua. A la llegada de los conquistadores, San Juan de Amula era el principal poblado, gobernado por un cacique. En octubre de 1525, viniendo de Colima, se hospedó aquí el capitán Francisco Cortés de San Buenaventura quien dio tierras a los aborígenes para que formaran una comunidad. El rey de España les concedió el título de pueblo y grandes terrenos para una comunidad indígena.
Desde 1526 estas tierras pertenecieron a la Provincia de Martín Monje y Pedro Gómez, que tenía como cabecera a Tenamaxtlán, después se anexó a Autlán. En diciembre de 1817 quedó despoblado el Limón Viejo. El 8 de enero de 1818 los hacendados, peones y rancheros se mudaron al Limón Nuevo, una estancia ganadera, en ese entonces, de la vieja hacienda. Se avecindaron en el citado lugar para beneficiarse con el camino real y los grandes manantiales de agua que había. El hacendado Juan Vicente Rosales murió en 1843 intestado y sus descendientes siguieron poseyendo esta heredad en mancomún, desde ese año hasta la formación de los ejidos de El Limón y La Ciénega, fueron varios sus propietarios.
En 1909, siendo uno de sus propietarios el Sr. Vidal Zepeda, fincó el casco de la hacienda que se encontraba en lo que ahora es un barrio de la Ciénega. Pedro Zamora, general villista que nació en El Palmar de los Pelayo, en los alrededores de El Limón, merodeó la región durante diez años. Este guerrillero fue un hombre legendario a quien aún recuerdan muchos lugareños.
El Limón fue erigido en municipio el 2 de junio según decreto número 2069, firmado por gobernador Basilio Vadillo. La iniciativa se debió a algunos vecinos y al apoyo del diputado Rodrigo Camacho.