Teotitlán del Valle: Historia
Se considera que este pueblo fue el primero que fundaron los indios zapotecos en el año de 1465 y le llamaban Xaquija, que quiere decir: “Constelación Celeste”. Según la investigación de Manuel Martínez Gracida, existió una roca cortada perpendicularmente llamada Piedra del Sol sobre la cual estaba el ídolo principal de los zapotecas, quienes suponían que dicho Dios les había venido del cielo en forma de ave, acompañado de una luminosa constelación, por lo que le dieron al templo el nombre de Xaquija. La evidencia arqueológica demuestra que los valles de Oaxaca, Tlacolula (Guilá Naquitz, Gheo Shih, Cueva Blanca y Caballito Blanco), Etla y Zimatlán han estado habitados desde la época lítica por grupos seminómadas y
recolectores de frutas, y una incipiente agricultura 9500 a 7000 a. C.
También existen pinturas y petrografías prehistóricas en grutas, (un posible vínculo) y al mismo tiempo, los datos de los investigadores lingüistas, quienes apuntan que alrededor de 8000 a 7000 a. C. Varias bandas seminómadas del llamado otomangue arribaron desde el norte y más tarde se dividían en diferentes grupos pequeños, como el mixteco y el zapoteco.[cita requerida]
Documentos coloniales que registró el fraile Francisco de Burgoa le dan crédito a Xa quija (Bajo el Peñasco) de ser uno de los más antiguos lugares de cultos de los antiguos zapotecos, Benni Gula Laas Zaa “Alma de la Gente Antigua donde están las Nubes” y la historia oral recuenta ahora que Xaguie (Teotitlán del Valle) fue uno de los sitios y aldeas, más antiguos de la etnia zapoteca, al igual que otros sitios, donde los altos dignatarios y sacerdotes llegaron a tener encuentros con personas del valle de Lo Banna “Lugar de la Abundancia” (hoy San José el Mogote, Etla) 1200 a .C. En este lugar existen evidencias firmes de un haber tenido un régimen social, religioso, comercial y político de los zapotecos antes de Monte Albán (Robles, 2002), donde se desarrolló la agricultura y lo cual permitió tener un abasto en alimentos y que propició la jerarquización de la élite y donde éstos acordaron construir y que se edificase sus templos – santuarios los
cuales más tarde se convertirían en su ciudad Lo Banna “Lugar de la Abundancia”. En ambos sentidos entre la red religiosa y comercial vinculó a éstos antiguos centros con sus moradores y sus séquitos contemporáneos del valle (Atzompa, Xoxocotlán, Coyotepec, Cacautepec, Tomaltepec, Huitzo, Huijazo’o, Huayapam, Dainzú, Ocotlán, Teocuicuilco, Chicomexochitl, Zaachila, Tilcajete, Jalieza, Cuilapam, Zimatlan, Teitipac, Xaaga, Mitla, Lambityeco, Yagul, Tlapacoya, y Zegache). En un documento expuesto en el museo comunitario que data del año 1787, se dice que Teotitlan del valle siempre jugó un papel rector en la historia de los valles centrales de Oaxaca. En tiempos anteriores a la conquista española era un señorío (reino) que tenía un ídolo al que ofrendaban zapotecos de diferentes partes de Oaxaca.
Una leyenda local recopilada por fray Francisco de Burgoa en su geográfica descripción nos narra que Teotitlán era el primer asentamiento zapoteco en la región “Fue la fundación de este pueblo antiquísima, de las primeras de la Zapoteca y sus señores por el sitio de este ídolo, muy temidos, fingiendo su origen haber venido del cielo en figura de ave en una luminosa constelación, con que llamaban a su habitación y todo se ordenaba a mayor culto”. …