San Jerónimo Silacayoapilla: Historia
=== El Zapote ===
Muy cerca de la antigua vereda a Silacayoapilla se localizan las ruinas de "El Zapote", llamado así por el árbol de frutas que crece en ese lugar. En este paraje se pueden observar evidencias antiguas de asentamientos humanos: cimientos de viejas construcciones de piedra, fragmentos de vasijas de barro y navajillas de obsidiana. Los restos de estas construcciones siguen el patrón de varios sitios arqueológicos de la Mixteca baja. De este lugar se cree que descendieron los primeros pobladores de San Jerónimo.
Originalmente era un pueblo prehispánico habitado por mixtecos que fue descubierto por Pedro de Alvarado y Francisco de Orozco entre 1520 y 1522. En 1576, siendo Rey de España Felipe II se le otorgaron al pueblo sus títulos primordiales. En 1584 el pueblo era de la Real Corona y pagaba sus tributos a la Corona.
En tiempos de Carlos III, el pueblo de San Jerónimo Silacayoapilla expresó a la Real Audiencia de México sus quejas contra el pueblo de Chilixtlahuaca, que quería quitarle sus tierras y le robaba frutos de sus sembradíos.
En 1856 se expidió una ley que declaraba los terrenos montañosos como sin dueño y que otros podían solicitar para sí. Con esto comenzaron sus conflictos con los pueblos vecinos. El de Papalutla solicitó un deslinde y mapeo de sus límites con San Jerónimo y pueblos vecinos, así como otros terrenos comunales que buscaban desprenderse de San Jerónimo.
En 1943 la comandancia de Concepción Porfirio Díaz mató a quemarropa a un ciudadano de San Jerónimo mientras cortaba leña en el bosque, argumentando que se metía en terrenos de litigio. Este accidente sirvió comenzar una nueva etapa de gestiones para resolver los problemas de límites territoriales que se tenía con los pueblos vecinos. En 1950, Ismael González Santos logró que los terrenos de San Jerónimo fueran legalmente reconocidos como suyos.
El 19 de julio de 1882 se registró el terremoto más grande en su historia. Destruyó diversas construcciones.