Melilla: Historia
=== Edad Antigua ===
La ciudad de Melilla remonta su historia al establecimiento en el siglo VII a. C.[cita requerida] de comerciantes fenicios que aprovecharon su situación cercana al estrecho de Gibraltar y las rutas comerciales del Mediterráneo occidental para prosperar, y alcanzaron su esplendor hacia el siglo II a. C. Con la decadencia púnica, Rusadir formará parte del reino de Mauretania, que sería incorporado a la provincia romana de Mauritania Tingitana en el año 42 d. C.
Con la llegada de los musulmanes a partir del 680, la península de Guelaya es obviada para continuar la conquista de la antigua Hispania, al cruzar el estrecho Tariq en el 711 y continuarían los musulmanes hasta el 732 en la antigua Hispania Septimana; pero una guerra entre las ciudades de Fez y Tremecén hará que la población de Rusadir abandone las ya ruinas melillenses.
Así, el territorio permaneció abandonado hasta que en el 927 Melila fue tomada por una flota mandada desde Málaga por el califa Abderramán III. En el siglo XI la taifa de Melilla se constituyó tras la disgregación del Califato de Córdoba. Se trataba de una ciudad amurallada, con la medina se ubicaba en el cerro del Cubo, hallazgos de una necrópolis en el cerro San Cristóbal y huertas extramuros. Los restos arqueológicos de la época de Al-Ándalus son escasos por la superposición de fortificaciones en siglos sucesivos.
La expansión de portugueses y castellanos en el norte del Sultanato de Fez durante el siglo XV culminó con la toma de Melilla por Pedro de Estopiñán en 1497 en una expedición iniciada por el Juan Alonso Pérez de Guzmán, duque de Medina Sidonia, incorporándose la plaza de Melilla a la jurisdicción realenga de la Corona de Castilla.
En 1767 se firmó el Tratado de Paz y Comercio con Marruecos, firmado por Jorge Juan como embajador extraordinario en Marruecos y el embajador marroquí del sultán Mohammed III Hamed El Gazel. Pese a lo firmado, en 1774 se produjo el sitio de Melilla por parte del sultán Mohamed ben Abdallah que pretendía, con apoyo inglés, la toma de las plazas cristianas del norte de África. La ciudad fue defendida por el mariscal de campo Juan Sherlock. En 1780 se firmó el Tratado de Aranjuez que aseguraba el libre comercio en los puertos de España y Marruecos.
En 1860 con el Tratado de Wad-Ras que puso fin a la guerra de África, firmado por la reina Isabel II de España y Mohámmed IV de Marruecos, se establecieron los límites fronterizos de la ciudad con Marruecos, trazados hasta donde alcanzaban los disparos del cañón de El Caminante, según lo estipulado en dicho tratado. En 1863 Ceuta, Melilla y Chafarinas fueron declarados puertos francos y en 1864 las autoridades españolas permitieron el asentamiento libre de personas en la ciudad.
Como parte de las relaciones internacionales de las potencias europeas de finales del siglo XIX y principios del XX en 1906 se produjo la Conferencia Internacional de Algeciras, por la que Francia estableció el Protectorado francés de Marruecos y España el Protectorado Español de Marruecos. Los intereses económicos y políticos produjeron primero en la guerra de Melilla (1909) y la guerra del Rif (1911-1926). …