Bolivia – de Tiwanaku y Potosí al Estado Plurinacional
En el altiplano andino floreció hace muchos siglos la cultura de Tiwanaku, cerca del lago Titicaca, cuyos monumentos de piedra aún impresionan. Más tarde, gran parte del territorio formó parte del Imperio inca. Los pueblos aimara y quechua, junto con numerosos pueblos de las tierras bajas, dieron forma a las culturas de la región.
Tras la conquista española en el siglo XVI, el territorio se conoció como Alto Perú y dependió de la Audiencia de Charcas. El cerro de Potosí se convirtió en una de las mayores fuentes de plata del mundo, a costa del trabajo forzado de la población indígena en el sistema de la mita. Las rebeliones indígenas del siglo XVIII y los levantamientos de 1809 anunciaron el fin del orden colonial. En 1825 se proclamó la independencia, y el nuevo país tomó el nombre de Simón Bolívar.
El siglo XIX y comienzos del XX estuvieron marcados por la inestabilidad y por pérdidas territoriales; en la Guerra del Pacífico, Bolivia perdió su acceso al mar, y la Guerra del Chaco con Paraguay en la década de 1930 causó grandes sufrimientos. La Revolución de 1952 trajo la reforma agraria, el sufragio universal y la nacionalización de las minas. Tras varios gobiernos militares, la democracia se restableció a comienzos de la década de 1980. La Constitución de 2009 definió a Bolivia como Estado Plurinacional.
Hoy, Bolivia está marcada por la fuerza de sus pueblos indígenas, sus paisajes andinos y amazónicos y una rica diversidad cultural.
¿Tienes historias, fotos o recuerdos de Bolivia? Compártelos con la comunidad en la sección de Historia local.