Saltillo: Historia
=== Fundación ===
Varios exploradores seguramente recorrieron el hoy valle de Saltillo en busca de minas, aunque es sabido que la principal fuente de riqueza se basaba en la captura de indios chichimecas para esclavizarlos o venderlos en las ciudades mineras. El primer grupo de exploradores del que se tiene registro llegó a Coahuila a fines de 1568, comandados por Francisco Cano, Teniente del alcalde de Mazapil, quien exploró el sur de los hoy municipios de Saltillo y General Cepeda, tomando posesión a nombre de la Nueva Galicia.
Al año siguiente, Martín López de Ibarra, Teniente del Gobernador de la Nueva Vizcaya, exploró la misma zona y repartió mercedes y tierras a nombre de su provincia. Probablemente hayan entrado también el Capitán Francisco de Puga y Luis de Carvajal hacia 1573. Posteriormente, el portugués Alberto del Canto, quien había sido vecino del Real de Mazapil, llevó a cabo la fundación de la Villa de Santiago del Saltillo, a nombre de la Nueva Vizcaya, poco antes de 1577.
Ya instalada la villa, esta se encontró ante el constante asedio de los originarios comarcanos. Uno de los enfrentamientos más significativos para la historia local fue el suscitado en 1584, cuando los jefes guachichiles Cilaván y Zapalinamé se alzaron en contra de los colonos españoles, levantamiento que fuera sofocado por el conquistador Francisco de Urdiñola. De este capítulo de la historia saltillense se origina el nombre y leyenda de la sierra de Zapalinamé, un complejo montañoso ubicado al sur de la ciudad que ostenta una gran importancia en el abastecimiento hídrico de la zona.
Los asedios constantes provocaron que la villa estuviera ante el peligro constante de despoblarse. Ante esta situación, por iniciativa de Urdiñola fueron llevadas a Saltillo 400 familias tlaxcaltecas con la intención de que los indígenas de la región imitaran el trabajo de estos. El traslado de estas familias a la ciudad fue liderado por los tlaxcaltecas Don Buenaventura de Paz y Don Joaquín de Velasco, nietos de Xicohténcatl el Viejo, capitanes del señorío de Tizatlán.
Como consecuencia de la llegada de los tlaxcaltecas, la villa se dividiría en dos por medio de una acequia que nacía del mismo ojo de agua que daba nombre a la ciudad y bajaba por la actual calle de Allende. Bajo el esquema de la sociedad política indiana, la parte norponiente y norte (San Esteban de la Nueva Tlaxcala) les correspondía a los indígenas, mientras que la parte suroriente y oriente (la Villa de Santiago del Saltillo) correspondía a los españoles.
Los tlaxcaltecas convirtieron a San Esteban en un vergel debido al incansable trabajo y a sus amplios conocimientos en horticultura. …