Medellín: Historia
=== Primeros pobladores ===
Hacia los años 1500 aproximadamente el Valle de Aburrá era recorrido por tribus de cazadores y recolectores. Cuando llegaron los conquistadores españoles encontraron asentada una numerosa población nativa, que opuso poca resistencia. Eran aburraes, yamesíes, peques, ebéjicos, noriscos y maníes que estaban allí desde el siglo V a. C., según aproximaciones. Tenían cultivos de maíz y fríjol, criaban curíes y perros mudos, tejían mantas de algodón, comerciaban con sal, y conocían la orfebrería. Bajo el dominio español fueron repartidos en encomiendas y desplazados de sus territorios. La deserción, el maltrato, las enfermedades y el duro trabajo intensivo en la tierra y las minas, en pocos años los diezmaron.
El valle en donde hoy se asienta Medellín fue descubierto el 24 de agosto de 1541, día de San Bartolomé, por Jerónimo Luis Tejelo, un capitán a órdenes del mariscal Jorge Robledo, quien fundó a Santa Fe de Antioquia ese mismo año y es considerado el conquistador de Antioquia. El valle era llamado Valle de Aburrá por los indígenas que lo habitaban y fue llamado por los españoles Valle de San Bartolomé o de Los Alcázares. Los indígenas respondieron con belicosidad según algunos cronistas, resistencia que obligó a Tejelo a atrincherarse para la defensiva y a despachar un expreso al mariscal Robledo pidiéndole auxilio, con el cual vencieron fácilmente a los aborígenes. Dicha resistencia la hicieron propiamente los indígenas que habitaban el caserío de Guayabal, pues los demás que ocupaban el valle prefirieron huir o quitarse la vida.
El 15 de enero de 1574, Gaspar de Rodas solicitó al Cabildo de la ciudad de Antioquia una franja de tierra en el Valle de Aburrá para fundar hatos y estancias de comida; sin embargo, el primer título de propiedad se le otorgó en 1580 al obispo de Cartagena, el español Juan Daza. En 1582, siendo gobernador, Gaspar de Rodas entregó algunas de sus tierras a su hijo Alonso y a Juan Rodríguez Angulo, pero conservó para sí una encomienda de indios. El 4 de febrero de 1596, Rodas dio a los pocos indígenas que se encontraban en el Valle de Aburrá títulos de tierras, para sus rozas y cementeras.
El 2 de marzo de 1616 Francisco de Herrera Campuzano, del Consejo del Rey Felipe III, oidor de la Real Audiencia del Nuevo Reino de Granada y visitador general de la provincia de Antioquia, fundó un pueblo de indios, un resguardo indígena al que llamó San Lorenzo de Aburrá, en donde hoy se sitúa El Poblado; sin embargo, la disminución paulatina en el número de indígenas que habitaban el poblado hizo que las tierras fueran asignadas, poco a poco, a nuevos dueños, lo que llevó a su desaparición en 1685.
Una gran parte de la población que se asentó en el valle se ubicó a orillas de la quebrada de Aná, tomando el nombre de Sitio de Aná, un espacio que surgió sin fundación y cuyos habitantes fueron aumentando poco a poco. Al rededor de la plaza central se levantó la primera iglesia de tapias y tejas, consagrada a la Virgen de la Candelaria, y que a los 54 años de vida contaba apenas con 700 habitantes de los 3000 que poblaban el territorio comprendido entre el Ancón de la Valeria (hoy Caldas) hasta los potreros de Barbosa.
Desde 1670 los habitantes pidieron a la Real Audiencia la erección en villa de su población, encontrando resistencia por parte de Santa Fe de Antioquia. …