Victoria de Durango: Historia
El territorio había sido recorrido con anterioridad por los conquistadores españoles Cristóbal de Oñate, Nuño de Guzmán en 1531 y José de Angulo en 1533.
En 1552, una expedición hacia el norte de la Nueva España llevó a Ginés Vázquez de Mercado, atraído por la idea de encontrar vetas de plata, a descubrir primero el valle donde se encuentra la ciudad y luego un gran yacimiento de hierro al que puso por nombre “cerro de Mercado”. En 1554 Francisco de Ibarra, explorador español de origen vasco, llegó por primera vez al territorio y lo nombró Valle del Guadiana.
En 1556 fue fray Diego de la Cadena, un fraile franciscano, quien llegó al valle y construyó la primera misión franciscana en un pequeño poblado tepehuano llamado Analco, que nombra San Juan Bautista de Analco. El nombre Analco significa "al otro lado del agua", el poblado estaba ubicado en las proximidades de la Acequia Grande.
Francisco de Ibarra ordenó a Alonso de Pacheco el diseño de la traza de la ciudad en 1557, desde entonces se le dotó de una configuración ortogonal con calles que corren de norte a sur y de este a oeste. Estando localizada en un llano despoblado, se fijó su límite al norte en el cerro de Mercado, al sur la Acequia Grande, al poniente una zona pantanosa y al oriente la continuación del valle. Los términos originales de la ciudad comprendieron las calles actuales de Negrete, al norte, 5 de febrero, al sur, Francisco I. Madero, al este, y la calle de Constitución, al oeste; desde el comienzo de la ciudad se definió el emplazamiento de la plaza de Armas, el palacio del gobernante y la parroquia principal que se convertiría en la catedral de Durango. El nombre que le dio Alonso de Pacheco al plano fue Villa del Guadiana por ubicarse en el valle del mismo nombre e ignorando el nombre que Ibarra pretendía dar al lugar.
La Villa de Durango fue fundada propiamente el 8 de julio de 1563 por Francisco de Ibarra sobre la traza de Alonso de Pacheco. Durango es el nombre de un poblado en la provincia española de Vizcaya, lugar donde Ibarra había nacido. Su ubicación se eligió por estar próxima a la misión franciscana de San Juan Bautista de Analco, a que en las cercanías existía una acequia y a que en el lugar se podía disponer de madera, había animales de caza y pescado en los ríos; además estaban próximos los lugares donde existían minas. Para evitar el despoblamiento de la nueva localidad, Francisco de Ibarra donó una de las minas a los indígenas y al clero con la condición de que habitasen el asentamiento.
La misa de fundación de la villa fue oficiada por fray Diego de la Cadena, celebrada en la esquina suroccidente de las actuales calles de 5 de febrero y Juárez; a la misa asistieron Ibarra, sus capitanes y vecinos. Después tuvo lugar el acto solemne de la fundación. En la esquina sureste de la plaza de Armas se situaron en primer término el escribano real, Sebastián de Quiroz, que sentado frente a una mesa redactó el acto de la fundación y de pie, ante él, con sus uniformes de gala, Francisco de Ibarra y sus capitanes; junto a ellos, el alférez Martín de Rentería portando el estandarte que los había acompañado a sus conquistas. …