Temuco: Historia
La división del Ejército Chileno a cargo del ministro Recabarren, había llegado al paso del Cautín al atardecer del 23 de febrero de 1881. Era una bonita y pintoresca situación, al frente de una extensa y exuberante montaña. Se presentaba al norte una hermosa y fértil llanura, donde remataba la cordillera de Ñielol y frente a los cerros sagrados del Conun-Huenu. Al este corría, majestuosamente, el río Cautín y al suroeste el estero Pichicautin. Era un bosque de robles seculares, y la vega del río estaba cubierta de la más hermosa selva virgen. La división acampó, pues, en este lugar, que los mapuches denominaban Temuco (Agua de Temo), que ocupa el sitio preciso en que ahora se encuentra el Museo Nacional Ferroviario.
Mientras el convoy preparaba el alojamiento, el ministro Manuel Recabarren, acompañado de algunos jefe y parte de la tropa, avanzó hasta el estero Temuco, en donde lo esperaba el cacique general, el lonko Venancio Coñuepan, con los lonko de su witralmapu y los conas que obedecían a aquellos jefes mapuche. Recabarren había anunciado su visita a aquellos lonko amigos e iba hacia ellos a saludarlos. Montado en un brioso caballo castaño de sobrepaso, el ministro preguntó en voz alta por el cacique general. Avanzó Venancio Coñuepan y el jefe expedicionario y el lonco mapuche se estrecharon las manos. Recabarren expresó a Coñuepan que tenía el propósito de fundar un fuerte en la unión del río Cautín con el estero Temuco, pero fue informado de que el río y el estero no se juntaban. En la entrevista, quedó acordada para el día siguiente la celebración de un amplio parlamento, durante el cual los mapuches deseaban hacer sus observaciones por el avance de las fronteras.
A la mañana siguiente, entre espesa neblina, se procedió a reconocer los sitios vecinos y a elegir el punto más adecuado para la fundación del fuerte que sería el término de la campaña. El ingeniero Teodoro Schmidt con un piquete de 20 soldados avanzó hasta encontrar una roblería rala, que fue considerada como el punto más conveniente para la fortificación. A ese claro de bosque los mapuches denominaban "Huapi", es decir, la isla. En la tarde de ese día se procedió a delinear el terreno.
Mientras tanto, al campamento se presentaban los lonko de los mapuches de esa región, considerados pacíficos y amigos del Gobierno, a conferenciar con el ministro Recabarren. Entre ellos se encontraba Venancio Coñuepan, cacique general; Francisco Paillal, que era su teniente; el lonko Painevilo y otros. Lo acompañaban 1000 mocetones a caballo.
La tropa expedicionaria, mientras duró la conferencia, quedó sobre las armas y haciendo ejercicios. El parlamento duró más de tres horas. Durante ella los mapuches pidieron a Recabarren, que no fundase pueblo y no pasase más adelante. Hicieron presente el recelo que les infundiría el establecimiento del fuerte, que para ellos significaba la pérdida de sus terrenos y la sumisión a las leyes, cuyo significado ignoraban. Los mapuches no pudieron conseguir su objeto, quedando, en consecuencia, pendiente el desacuerdo. …