Guantánamo: Historia
Cuando llegaron los españoles, esta región estaba habitada por aborígenes taínos, que se caracterizaban por ser ceramistas y agrícolas.
El poblado se fundó en el año 1796 con el nombre de Santa Catalina de Guantánamo en el centro del Valle de Guantánamo, una región fértil en la que se establecieron numerosos trapiches e ingenios azucareros, que aprovechaban la existencia de tres ríos de importancia económica: el Bano, el Jaibo y el Guaso.
Durante la Guerra de los Diez Años las tropas al mando del general Máximo Gómez trataron infructuosamente de invadir el Valle en dos ocasiones.
El 4 de diciembre de 1870 alcanza la categoría de villa y comienza un amplio desarrollo gracias a su posición estratégica con relación al comercio del café que se cultiva en las montañas cercanas, el azúcar y otros productos agrícolas.
El 24 de febrero de 1895 Guantánamo se incorpora a la guerra de independencia cuando Pedro Agustín Pérez organiza el alzamiento en la finca "La Confianza" en las afueras de la ciudad.
Durante la Intervención de Estados Unidos de 1898 a 1902 la bahía cercana a la ciudad comienza a llamar la atención al gobierno interventor por sus grandes potencialidades estratégicas para el control militar del Caribe occidental.
La Enmienda Platt, ley del Congreso de los Estados Unidos impuesta a la 1.ª Constitución cubana a principios del siglo XX, bajo la amenaza de que, de no aceptarse, la isla permanecería ocupada militarmente, estableció la obligación de ceder porciones de territorio para instalaciones militares a Estados Unidos. No tardó en ponerse en práctica esa exigencia.
En diciembre de 1903, EE. UU. tomó posesión "hasta que lo necesitasen" de la bahía de Guantánamo, mediante el llamado Tratado cubano-estadounidense. Desde entonces y hasta la Revolución cubana (más de medio siglo) fue centro para una marcada influencia de Estados Unidos, y estímulo, por la presencia de ciudadanos de Estados Unidos. El gobierno de Cuba considera el enclave ilegal y desde 1960 se niega a recibir el simbólico pago anual del arriendo de 5000 dólares. El señor Don Pedro Manuel Pérez regaló los terrenos para la Iglesia y La Plaza de Armas que estaban destinados a los ejercicios de las tropas españolas. Eran al principio pequeños caminos de tierra que conducían a la iglesia; más tarde se construyeron los paseos de cemento y los jardines en forma rectangular con pequeños muros de piedra alrededor.
Otro lugar muy importante en la historia de la localidad es el Parque 24 de febrero. Los terrenos donde radica los cedió Don José Rafat en 1841 y en ellos se proyectó la Plaza Isabel II, en honor a la reina de España. En el centro del parque se levantó una base en la que se colocaron piezas de moneda y pergaminos con inscripciones y fechas. Dicha base estaba destinada a recibir la estatua de la Reina que nunca llegó. Esta plaza también se llamó Plaza de la Constitución.
El 26 de julio de 1985, se inauguró en la ciudad la Plaza de la Revolución Mariana Grajales.