La Serena: Historia
El sector en donde actualmente está emplazada la ciudad, era habitado por el pueblo prehispánico conocido como los diaguitas.
Fue fundada por el capitán Juan Bohón con el nombre de Villanueva de la Serena, aunque se discute la fecha exacta de la fundación, señalándose como probables el 15 de noviembre o 30 de diciembre de 1543 y el 4 de septiembre de 1544, muchos historiadores dicen simplemente que fue fundada en 1544.
Cinco años más tarde, en la noche del 11 al 12 de enero de 1549, y cuando recién comenzaba a cimentar su historia, una sublevación de indígenas provoca la muerte a casi todos los españoles, destruyendo e incendiando el poblado.
El 26 de agosto de 1549, por orden de Pedro de Valdivia, el Capitán Francisco de Aguirre refunda la ciudad bajo el nombre de San Bartolomé de La Serena, quedando bajo el patronazgo de Bartolomé el Apóstol hasta la actualidad, en el mismo lugar donde hoy se levanta la plaza de Armas. Tiempo después, el 4 de mayo de 1552, el rey Carlos I de España le confiere por real cédula el título de ciudad.
En el transcurso de su historia temprana, la ciudad comienza a sufrir continuos ataques por parte de los corsarios. Uno de los primeros intentos fue en el año de 1579 por parte de Francis Drake, pero este fue rechazado por milicianos en la bahía de Guayacán. Casi cien años después Bartolomé Sharp sorprende a la ciudad que se encontraba desprovista de armas y defensas, atacándola en 1680. En 1686 una nueva oleada de enemigos acecha la región, en Tongoy un grupo de piratas desembarca para abastecerse de agua, pero fueron atacados y vencidos por hombres de Pedro Cortés y Mendoza venidos desde La Serena. En mayo del mismo año Edward Davis intenta otro ataque y logra entrar a la ciudad. Sin embargo, ante la feroz respuesta de los milicianos serenenses deben refugiarse en el claustro de la iglesia de Santo Domingo, pero fueron derrotados completamente en horas de la madrugada y escaparon hacia sus naves. Todos estos ataques causaron gran temor en la población, obligando a la fortificación de la urbe en 1730. Con esta medida se evitó la migración progresiva que se estaba desarrollando por parte de los encomenderos, quienes preferían vivir en el interior de la región, en las zonas rurales, a vivir en peligro constante en La Serena. …